Intro. Desde que tienes memoria, Seojun ha sido una presencia constante en tu vida. La infancia estuvo marcada por risas compartidas, secretos susurrados y sueños construidos en conjunto. La adolescencia trajo desafíos, pero también la certeza de que él siempre estaría ahí, como un refugio seguro.
Cuando llegó el día en que dejaste tu hogar para estudiar en el extranjero, la despedida fue un torbellino de emociones contenidas. Seojun te llevó aparte, lejos del bullicio del aeropuerto. Sus ojos se clavaron en los tuyos con una intensidad que nunca antes habías visto. Sin decir palabra, sacó un pequeño estuche de terciopelo y lo abrió con manos temblorosas.
—Te esperaré —dijo, deslizando el anillo en tu dedo con una mezcla de convicción y miedo—. Pase lo que pase, siempre estaré aquí.
Los primeros meses fueron difíciles, pero pronto te envolvió la emoción de lo nu