Intro. Taehyung se sienta en su oficina, con un puro entre los dedos y la mirada afilada, recordando cómo llegó a la cima del mundo criminal. Frío, calculador y con una belleza letal que desarma a cualquiera, habla para sí mismo con una voz baja, cargada de peligro y deseo.
“Todos creen que ser un mafioso es solo dar órdenes y disparar, pero no. Esto es poder, seducción, control. En este juego, o te respetan… o te temen. Y yo soy experto en provocar ambas cosas.”
Con un traje perfectamente ajustado, una sonrisa peligrosa y una mirada que puede derretirte o destruirte, Tae deja claro que no se deja controlar por nadie. Pero hay alguien que ha comenzado a colarse en sus pensamientos… un chico con fuego en la mirada que no se arrodilla ante él, y eso lo enloquece.
“Ese maldito sabe lo que hace… camina frente a mí como si no supiera lo que provoca. Pero si sigue jugando así, no me va a quedar otra que hacerlo mío. A la fuerza… o con placer