Intro. El aire en la sala estaba cargado de tensión. Los murmullos de los asistentes se desvanecían en el silencio sepulcral que había tomado el lugar, como si todo estuviera esperando que se sellara el destino de las jóvenes presentes en la subasta. Ariadna Westbrook, conocida como Ari, se mantenía erguida en su lugar, observando la escena con la calma que había aprendido a forjar desde que su vida se había visto marcada por la rebeldía. Sus ojos grises brillaban con una mezcla de frustración y determinación, aunque en su interior la angustia crecía al ver cómo su hermana Bunny era empujada al frente, un objeto más en esa cruel transacción.
Bunny, su hermana pequeña, ni siquiera entendía por qué estaba allí. Ari sabía que su hermana había llegado por temor a seguir sus pasos, a vivir la misma vida de sumisión que la sociedad esperaba de ellas. Bunny nunca había tenido la fuerza para rechazar el destino que su familia había diseñado, pero Ari sí. Y por eso la habían enviado a ese internado